Análisis de actualidad: Las asambleas de generación y su relación con la exclusión política

¿En qué momento la generación de ingreso se convirtió en una entidad tan canónica que nos permita a excluir al otro, AL DIFERENTE del quehacer político? ¿De donde proviene su excluyente legitimidad? Las excepciones, las anormalidades nos muestran las grietas de un sistema mal pensado. La mejor forma de pensar la “normalidad” es pensar en su opuesto constituyente: los anormales.
Si un sujeto por las circunstancias que sean ha quedado en la deriva respeto del orden académico, en la anormalidad respecto del resto de su generación de ingreso ¿Es motivo para que ese sujeto sea objeto de una categoría de exclusión que le niegue la posibilidad de ESCUCHAR y HABLAR con otras y otros? ¿A eso le llamamos ejercicio político? ¿En qué momento se ligó política y exclusión en nuestra facultad?
Según yo recuerdo las asambleas de generación tenían su razón de ser bajo la suposición de que todos estarían más menos en el mismo ciclo formativo,  compatirían una realidad en común (tener más o menos los mismos ramos) y por consecuencia tendrían un sector más o menos similar de problemáticas comunes: problemas con los profesores, con las evaluaciones, etc. Todos problemas que tendrían que ver de forma muy concreta en la relación de alumnos en situaciones similares frente a las variadas legalidades y prácticas propuestas o impuestas por las diferentes autoridades de la universidad. ¿En qué momento la forma de pensar ese estatuto vinculado a problemas sumamente concretos y pragmáticos de una generación transformó a la asamblea de generación en una suerte de organismo cohesionado y coherente respecto de la forma en que nos organizamos todos los estudiantes de la facultad? La verdad es que esa coherencia generacional es ilusioria: las generaciones no son coherentes ni cohesionadas, no comparten ninguna sabiduría trascendental en común: divergen mucho, y eso es bueno. Por lo mismo el participar de una entidad trascendente (Asamblea General) tiene su sentido en la medida en que ésta entidad puede ir más allá de las reivindicaciones particulares que podría tener el estudiantado de un o unos curso(s) específico(s) que en muchos casos aloja a estudiantes que pueden ser de otras generaciones. Según como yo veo las cosas, la asamblea general sería el gran organismo eje central de la política de la facultad. ¿Cómo ha devenido la asamblea general hasta el día de hoy? ¿Ha sido ese paraíso político que se pensó y planteó? La verdad es que la Asamblea general ha tenido una existencia mucho más modesta… y ese es otro gran tema para conversar, sin embargo, la modalidad Asamblea general periódica y constante que hemos tenido este año, a mi juicio ha sido la forma más avanzada de política que he visto en esta facultad desde que entré, hace casi cuatro años. Cuando yo entré,lo que pude ver es que la política de la facultad estaba echa mierda y lentamente ha ido tomando un poco más de fuerza.
Volviendo a las asambleas de generación, las preguntas en las que pienso ahora son de un orden sumamente concreto: ¿Qué valor esperamos darle a la asamblea de generación? ¿Qué sentido tiene una asamblea de generación más allá de las pequeñas reivindicaciones que puede tener un sector pequeño del alumnado frente a problemas tan concretos como las evaluaciones o los horarios? ¿Hay alguna razón más para lo que sería necesario que una generación se reuna con los puros de su generación y  deje de interactuar con los impuros de las otras generaciones?
Estas preguntas quizás parezcan excesivas, pensando en el caso que las llevó a pensarse (la exclusión de Beto de la asamblea de generación de cuarto) tiene muchas más aristas de las que estoy presentando aquí, aristas contextuales que los  compañeros de la “pura” generación de cuarto año podrían comentarnos, argumentos que estoy seguro, no están excentos de lógica. Lo bueno es que estos casos de violencia siempre nos pueden permitir pensar en algo más allá que el caso concreto. No olvidemos que la violencia es el eje constituyente de cualquier orden de civilización, triste, pero cierto.Image
(la imágen corresponde a una fotografía de la clásica película Freaks de 1932, uso esta imágen para pensar la anormalidad)

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Un pensamiento en “Análisis de actualidad: Las asambleas de generación y su relación con la exclusión política

  1. Estoy bastante de acuerdo en lo que dices. Sin embargo, creo que lo que pasó con el Beto tiene que ver con razones más de lo que ha pasado durante el año con él en particular. Hace algunos meses hubo una discusión en facebook y el Beto reaccionó de muy mala contra un compañero. Esto fue repudiado por todos y el mismo Beto pidió disculpas. El tema es el costo que tuvo eso para él (y a mi modo de ver, también el costo que tuvo para la Mesa Coordinadora) con respecto a algo que está implícito en tu análisis: el respeto por el otro, por pensar distinto, por ser un “hipster culiao”.

    Insisto: podemos equivocarnos y pedir disculpas, pero nuestros actos tienen costos.

    Un abrazo Diego.

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